admin

A la menor duda, Fb

Via Flickr por Doug

Y de este modo estuve un mes. ¿Sentía dudas sobre lo que redactar? Se abría el Fb, ¿no sabia si al diseño de la gaceta le iba mejor el verde lima o bien el verde melón? Fb. No se me ocurría un homónimo para la expresión “dejar pasar”, Fb estaba ahí para confortarme. Y de este modo, una vez tras otra, toda vez que me encuentro en contrariedades delante de algo complicado… Fb se abre mágicamente para ofrecerme cotilleros, lecturas y motivos por los cuales compartir mi indignación con mis amigos.

No podría decir cuantas veces al día se abre el Fb prácticamente de manera automática en mi computador. Por arte de birlibirloque. Y me veo buceando entre “como no planchar tu ropa” y los nuevos menús de la tía Paqui. Es fácil. Y a base de abrirlo, la red social se ha posicionado en mis “top sites”, con lo que mi cerebro vacilón a aprendido de forma rápida la senda, sin pensarla “click, click” ¿que hago acá?

Obsesión por descentrarse

Cuando perdemos el hilo de lo que hacíamos, o bien nos ponemos delante de nuestros menesteres sin tener mucha idea de por donde comenzar, ahí aflora la ventana de Fb como una seta. Quien afirma Fb afirma cualquier otra red social, incluyendo Whatsapp o bien Twitter. Nos conforta. Es una cosa que apunta Leo Babauta en su libro “La gran destreza”: caemos en estos hábitos perjudiciales en el momento en que nos encaramos a cosas complicadas, por el hecho de que es confortante entrar en Fb y que absolutamente nadie te demande nada. Eso se te da bien y no presenta mayor complicación. Lo mismo ocurre con otras páginas amenas como 9gag.

Entrar en Fb o bien en otra red múltiples veces al día es la analogía digital de ocultarse bajo la mesa.

Recupera tu atención

Las redes sociales tienen muchos beneficios en la era de la comunicación, mas asimismo aportan una cantidad satúrate de contenidos a los que no puedes abrir paso cuando tienes cosas esenciales que hacer (hiperconectividad lo llaman). No es solo cotillear. Un comentario lleva a un link, un link lleva a un vídeo, ese vídeo enlaza con otra nueva. Y pum, han pasado cuarenta minutos, no has hecho nada, mas tienes la cabeza como un bombo. Hemos estado pendientes de muchas cosas mas sin verdaderamente prestar atención a nada, y menos incluso algo verdaderamente útil para nosotros en la realidad, en el presente. Cuando consultamos las redes sociales, no solo estamos huyendo de la realidad y desperdiciando bastante tiempo, sino perdemos energía.

Si deseamos desapegarnos un tanto pero de las redes sociales, o bien cuando menos dejar de huir de la realidad a través de ellas, lo primero es reconocer en nosotros que nos ha llevado a ellas y que nos vuelve a llevar una y otra vez:

  • ¿Cuántas veces entro en internet social al día?
  • ¿Qué me lleva a hacerlo?¿Estoy huyendo de algo?¿Me obsesiona no saber que esta pasando en todos y cada instante?¿Me siento vacío si no verifico múltiples veces si hay actualizaciones?
  • ¿Qué valores positivos para mí o bien mi familia me aporta esta red social?¿Que valor me aporta para mi proyecto de vida?
  • Si recibo una notificación ¿Cualquier otra cosa para a un segundo plano?¿Por qué razón?

Pon barreras a la distracción

En mi caso, percatarme de que estoy huyendo de mis inconvenientes en internet, me resulta suficiente razón para darme un “capón” mental, salir de la red y continuar trabajando. Este ejercicio recurrente me esta ayudando a entrar cada vez menos en mi red social y conocer mejor como marcha mi cerebro cuando no desea trabajar.

Como refuerzo, una vez sabemos que es lo que nos lleva a preguntar obsesivamente la red social de turno, asimismo podemos auto establecernos medidas para reducir esa “huida digital”, como por ejemplo:

  • Restringir el acceso a la red social a un solo periférico. Esto desea decir, suprimir las aplicaciones en móvil o bien tabletas, y bloquear la página en tu computador de trabajo. De esta manera solo consultaras la red social desde un solo lugar (por servirnos de un ejemplo en casa) y probablemente en una hora determinada (cuando estés en casa).
  • Cuando estés en internet social pregúntate ¿Qué hago acá? Refuerzo en una libreta y sal de la red. Lo que has apuntado es a lo que no te quieres enfrentar.
  • Establece “tiempos de navegación” como por servirnos de un ejemplo diez minutos al día. Suficiente para enterarte de las novedades sin enmarañarte demasiado viendo vídeos.

O aun puedes procurar medidas más radicales, como cerrar provisionalmente tu cuenta hasta el momento en que acabes aquello tan esencial que debes hacer. Quien sabe, igual entonces no deseas reabrirla :D.

Y , ¿Qué experiencia tenéis con las redes sociales?

Deja un comentario