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¿Adquirir residencia nueva o bien reformar una vieja? Mi experiencia personal (y una recomendación)

Para redactar el artículo de el día de hoy, un encargo de esos que en ocasiones admito prácticamente como un reto, he debido hacer un ejercicio de memoria bastante intenso. Y es que lo que deseo es meditar en voz alta sobre las posibles ventajas que tiene adquirir una residencia nueva en frente de la reforma de una residencia antigua. Y como nada mejor que una experiencia personal en un weblog personal, acá va la mía. Y la he acompañado de ciertas imágenes más personales que tengo: instantes vividos en mis casas sucesivas … ¿Me acompañas?

Como son ya cincuenta y dos años en este planeta (yeah, comencé el weblog con treinta y ocho y mira dónde prosigo), hemos pasado por múltiples cambios de casa y experiencias de todo género. Mi –nuestra- historia inmobiliaria comienza con un piso de unos 70m2 que le adquirimos a un familiar. No le dimos muchas vuelta. Ninguna, realmente. Estaba bien de coste, nos agradó la orientación, éramos unos mozuelos y una quinta parte sin elevador no nos dio ningún temor. Llevaba sin tocar desde los años setenta y le dimos totalmente la vuelta. Tiramos paredes, ventanas y suelos; solo se quedó una parte del techo original. Fontanería, albañilería, electricista, ventanas, puertas, alicatados, sanitarios, muebles de cocina… da vértigo de solo recordarlo. Fueron meses intensos y agobiantes y, francamente, si tuviese que reiterar algo de este modo contrataría sin vacilar un segundo a un buen interiorista, uno de esos profesionales que multiplican mágicamente los metros cuadrados libres a base de conocimiento y técnica, están al día de materiales y novedades, tienen buen gusto y cuentan con capacidad de resolución para encarar los inconvenientes que, eso seguro, van a llegar en una reforma :). Hablamos del año dos mil y de aquella ni sabía que existían, conque esa posibilidad descartada. Me tocó a mí ser la “capataz in chief” . Una y no más y eso que, con lo que tengo oído y leído, lo nuestro fue coser y cantar…

Otra de las cosas a tener en consideración cuando compras una residencia para reformar son todos y cada uno de los gastos asociados a mejoras pendientes a efectuar en el edificio y en zonas comunes pues pueden mudar, y mucho, el coste real de la casa. Derramas, vaya. En nuestro caso tocó poner el elevador (es cierto que este cambió valorizó mucho el valor del piso)… mas asimismo hubo que cambiar el tejado. Y el portal. Años después fue el turno de la fachada. Hablamos de derramas de miles y miles de euros cada vez… Es esencial conocer bien cuáles son esas renovaciones pendientes a corto o bien medio plazo pues pueden dar muchos cefaleas. Y eso si tienes suerte y la edificación está en estupendas condiciones estructurales y no hay inconvenientes de humedad o bien afines. Quien se los ha encontrado sabe de qué hablo. Y eso no acostumbra a ocurrir en las residencias nuevas, salvo casos inusuales.

Sigo con nuestra experiencia. Ya siendo prácticamente cuatro en casa precisábamos más espacio y tras mucho mirar, sobre todo residencia para reformar, terminamos comprando una casa sobre plano. Un adosado en esquina y con jardín en una zona nueva al que hicimos mejoras ya antes de la entrega de llaves. El día y la noche en lo que debe ver con desgaste personal, con inversión de tiempo, con sorpresas en el presupuesto… Nada de agobio. Ninguna discusión. 3 años de sosegada espera (y mucha ilusión) hasta el momento en que la casa estuvo completada a nuestro gusto, mas sin retrasos en la entrega ni sobrecostes. Y lo mejor, sin derramas. Allá estuvimos trece años hasta el momento en que nuestras necesidades volvieron a mudar. Ahora vivimos en un extenso piso de alquiler en una zona donde estamos muy cómodos, ideal para una familia con 2 adolescentes que entran y salen y por el momento pensamos que proseguiremos unos años de este modo.

¿Que si volvería a adquirir para reformar… y vivir? No lo descarto, que la vida es larga y da mil vueltas, mas el día de hoy por hoy creo que a menos que la residencia que vayas a reformar tenga unas peculiaridades muy singulares, prácticamente únicas, bien por su localización singular o bien por unos detalles arquitectónicos que te enamoren, por ser una residencia de herencia con carga sensible o bien, agraciado , haber dado con un auténtico chollo, prácticamente que empezaría valorando la adquisición de una residencia nueva para vivir en ella. Y si no apareciese nada conveniente, el plan R de reforma está ahí sobre la mesa… siempre y cuando venga con los servicios un interiorista en el paquete :).

Hasta acá nuestra historia inmobiliaria. Sospecho que seguirá cualquier día … Y ahora, si buscas una casa nueva, toma nota: Housage.es


Post escrito en cooperación con Housage. Todas y cada una de las creencias (y la historia, claro) son mías. Hacía tiempo que no escribía algo tan personal…

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