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Blog de Decoración

Antequera, circuito monumental de la Alcazaba y Real Colegiata.

noviembre 30, 2021

Sobre lo que un día fuera la vieja urbe romana «Anticaria», entonces ocupada por los visigodos, se asentaron los musulmanes en el siglo VIII consolidándose un esencial nucleo denominado Madina Antaquira.  Desde mediados del siglo XIII y tras la conquista de Sevilla y Jaén,  el irrefrenable avance de las tropas cristianas se hace apreciar convirtiéndola  en una urbe fronteriza. Tras múltiples intentos y un asedio de cinco meses,  el Infante Don Fernando «el de Antequera»  conquista la urbe  en el año mil cuatrocientos diez.

Lo que en un primer instante fue solo una fortaleza cobijo, se convirtió en el siglo X con la proclamación del Califato, en una fortaleza estatal. Coronando el cerro se edificó el primer circuito protector levantándose más tarde los 2 anillos de muralla que llegaron a  ocupabar  una extensión de unos sesenta y dos metros cuadrados.  Es  en el siglo XIII, bajo dominio del reino Nazarí de Granada, cuando la urbe vive una etapa de esplendor que va acompañado de un aumento esencial de la  población.

En el año mil trescientos sesenta y uno se genera el primer intento de conquista de la urbe por Pedro I.  A partir de acá se fortalece el circuito amurallado de la Madina, se edifica la barbacana como contramuro,  se extiende la muralla cara el río de la villa y se reedifica la «Puerta de Málaga». Se trataba de una fortaleza dificil de tomar con lo que la conquista final, tras un largo asedio, tuvo gran influencia considerándose por los castellanos como un «honroso triunfo».  

La conquista tuvo lugar llegó en el año mil cuatrocientos diez a manos del Infante Don Fernando, quien pronunciara la conocida oración » Sálganos el sol por Antequera y …. sea lo que Dios desee!».

Después de un agradable camino por el centro de Antequera empezamos la subida cara la Alcazaba. La primera parada obligada es en el Mirador de las Ventanas, lugar desde donde contemplamos unas bonitas vistas de Antequera, conocida también como la «urbe de las iglesias».  Y es que la ciudad fue perdiendo poquito a poco su caracter militar, viviendo un tiempo de expansión urbanística y demográfica, transformándose ya en el siglo XVI en una esencial urbe de Andalucia por su actividad comercial. 

Accedemos al circuito monumental de la Alcazaba por el Arco de los Gigantes,  construido a fines del siglo XVI en estilo tardo-renacentista y con una altura de siete metros. En la cornisa sobre el arco,  vemos el blasón de Fernando I formado por el león, el castillo y una jarra con azucenas. 

En el interior se halla la Real Colegiata de Santa María la Mayor construida entre los años mil quinientos catorce-mil quinientos cincuenta por iniciativa del Prelados de Málaga, en estilo renacentista. Es una obra verdaderamente inusual por sus dimensiones y por ser la primera construcción de estilo renancentista en Andalucía. A esto hay que añadirle que en la Colegiata se creo la primera Cátedra de Gramática que atrajo a versistas y también historiadores y que con el tiempo favoreció que se fundase «la Escuela Poética Antequerana». 

Antes de entrar en la Alcazaba nos asomamos al Mirador de Michael Hoskin  orientado cara la Peña de los Enamorados. A Hoskin, arqueoastrónomo británico,  se le ha dedicado un busto en bronce aparte del nombre del mirador como agradecimiento a las investigaciones que efectuó y que fueron definitivas a fin de que los dólmenes de Antequera fuesen declarados Patrimonio Mundial por la Unesco.  Es una vista hermosa, en el fondo vemos la peña de los Enamorados.

Rodeando la colegiata nos asomamos al  Mirador de las Termas lugar desde donde podemos ver los viejos baños romanos de «AntiKaria» con sus 3 áreas distinguidas y en el fondo el conocido como «Peña de los Enamorados». Sin duda es parte del paisaje de Antequera, puesto que se puede ver muchos lugares, si bien desde esta altura  y con este cielo sorprende todavía pero. 

Según cuenta la historia legendaria, en aquellos tiempos medievales de caballeros cristianos y princesas moras, unos enamorados en su escapada decidieron antes que les capturaran, lanzarse abrazados desde lo alto de la peña al vacio El peñón tiene una altitud de algo pero de ochocientos m y la presente autovía A-noventa y dos, pasa muy cerca. 

Antequera, recinto monumental de la Alcazaba y Real Colegiata.

Si seguimos el camino por la calle de la villa de Enmedio,  veremos en primer lugar los restos de la construcción de lo que fue el primitivo abside de la Colegiata.

Desde aquí podemos seguir el paseo  para meternos nuevamente en el centro del pueblo o bien bien, aproximarnos a la Puerta de Málaga y  el conocido como «la edificación del Henchidero», vieja factoría de mantas. En la actualidad  se puede visitar una muy, muy interesante exposición «de la Industria Textil Antequerana». ( hay que llamar primero).

Ya dentro de la Alcazaba, visitamos la torre del Homenaje que se halla en una de las 5 esquinas,  en concreto en el ángulo NO. Sobre la torre musulmana se edificó en el año mil quinientos ochenta y dos un campanario con agudo chapitel de forma piramidal para dar cobijo a la campana de la urbe. 

                    

La Alcazaba fue declarado Monumento Nacional bajo la protección de la declaración genérica del Decreto de veintidos de abril de mil novecientos cuarenta y nueve y la Ley 16/1985 sobre Patrimonio Histórico De España. 

Interior de la torre del homenaje. 

Continuamos el camino por el adarve de la muralla para entrar en la Torre Blanca. Desde la ventana superior se ven unas vistas hermosas de la peña de los enamorados.

La siguiente torre que vemos es la Torre del Quiebro, destruida al lado del cuadro de muralla que la unía a la Torre Blanca en el año mil quinientos diez,  ha sido reconstruida tras unos trabajos de arqueológicos.

Las vistas desde las torres valen la pena si bien también nos sorprendió mucho al descender, la vista del lateral de la Colegiata con la peña de los enamorados en el fondo. El cielo tan nuboso le daba mucha intensidad al paisaje por norma general, y a la peña particularmente, prácticamente semeja que ese rostro humano se levantará! Este camino es el de las murallas de levante.

Visitamos el interior de la Real Colegiata.